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martes, 28 de junio de 2011

Más raro fue aquél verano, que no paró de nevar

Acercate a mi, lento
Háblame al oido, así, susurrando
Juntemos las yemas de los dedos
Ven, duerme conmigo esta noche y las 10.000 restantes,
te cantaré una canción y prometo volverme loca, inesperada.
Vamos, déjame sin aliento.
Te daré una sorpresa, verás como la luna nos quema.
Pedirás que te queme más, que te envuelva en su loca cordura de palabras silbadas en el viento, de gatos en la noche que no duermen, de caricias insospechadas, de juegos de manos...

Sigue soñando,
apretando las sábanas contra mi cuerpo.
Pero este vacío no lo llenan mis manos,
este vacío solo espera que llames, que digas mi nombre seguido de algo que suene bonito.
Solo espera que me llames..

Te echo tanto de menos...

jueves, 21 de abril de 2011

Reflexión 11

"Sí, el amor es muy bonito. Poder sentir que confías profundamente en alguien, que tienes un pedacito real y tangible de lo que es la felicidad por el solo hecho de poder ver cómo sonrie. El hecho de no volver a sentirte solo, la difusión de la líneas concéntricas que separan el tú del yo... Sí, es realmente bonito.
Pero a veces me da mucho miedo, porque después de conocer esta sensación no sabría como rehacer mi vida en torno al vacío que dejaría si algún día se marchara y se la llevara. Solo de pensarlo me entran escalofríos."


martes, 15 de marzo de 2011

Eternamente agradecida

Recorrer de nuevo las calles de esa vieja ciudad, tan acostumbrada a hacerlo mientras miraba al suelo que me aprendí de memoria cada bordillo, alcantarilla o baldosa rota. Fueron tantos años mirando al suelo que se me olvidó que yo acostumbraba a ser feliz. Pero ya no sabía como volver a serlo. No veía salidas, así que simplemente me limité creerme lo que los demás decían de mí para intentar conocerme. Escuché a quien no debía y eso me salió caro. Tardé casi dos años en desenmascararme a mí misma y poder empezar de cero. Mirarme al espejo y no sentir rechazo alguno, ni siquiera el mio propio. Para poder hacerlo, escapé todo lo lejos que pude. Conforme me alejaba, un manto oscuro iba cubriendo todas aquellas calles, el colegio, el parque entre otros sitios. Los recuerdos negativos no se conformaron con ellos mismos, sino que engulleron a lo poco bueno que dentro de mí quedaba de esa vieja ciudad.
Pero he vuelto a recorrer esas viejas calles con dos años de perspectiva y contigo de la mano. A cada paso hacia adelante, ese manto negro desaparecía y un buen recuerdo se evocaba. La satisfacción de haber encontrado la salida me recorría de pies a cabeza y la felicidad de sentir que ahora tengo no solo una, sino muchas razones por las que levantar la cabeza y dejar de mirarme los pies mientras camino. De modo que no solo me has ayudado a ser feliz ahora, en el presente, y a tener una perspectiva de futuro adecuada, sino que has caminado conmigo años atrás y has logrado que rescatase mis escasos momentos placenteros.
Has hecho que me sienta afortunada y orgullosa de ser quien soy, que no me avergüence de mis errores y que los acepte como paso previo a lo que hoy tengo. Me has ayudadado a crecer por dentro. Me has enseñado a mirarme desde tus ojos y no desde los mios.

Every wound seems to heal when I'm arround you

miércoles, 16 de febrero de 2011

Quién iba a ser sino

Nada queda cuando todo desaparece, cuando el mundo se cae por las escaleras y va rodando hasta el sótano. Me daba pánico asomarme, apoyándome en la barandilla, para ver hasta donde había llegado. Incliné la cabeza para tratar de discernir algo dentro de la oscuridad, pero no sirvió de nada. En ese momento empezó a llover dentro de casa, empapándo mi cabello y mi pijama. De repente hacía mucho frío y comencé a temblar. Me sentí más sola que nunca, pero al mismo tiempo comprendí que tendría que bajar al sótano para recuperar lo que había perdido. Poco a poco fui deslizándome por la escalera, con cuidado de no resbalar por el suelo mojado. Cuando llegué abajo, vi que la puerta estaba cerrada. Comencé a oir voces a mi alrededor, poco halagüeñas, insultos, pensamientos infundados que manaban de la propia tristeza y pesimismo. No podía controlarlos, no podía evitar oirlos; tenía mucho miedo. Pero sabía que no podía deternerme. Debía entrar y rebuscar entre todo lo que encontraría dónde estaba el problema, que recuerdo, sentimiento, frustración...era el culpable de todo aquello. Intenté abrir la puerta, tirando con todas mis fuerzas; se movía muy despacio. De pronto, sentí que alguien estaba empujando desde dentro, alguien me estaba ayudando. La puerta se abrió entonces. Era él, y traía consigo lo que andaba buscando. Me tomó de la mano, ayudándome a levantarme. Me abrazó y lo colocó donde debía estar. Dejó de llover, y me encontré acostada de nuevo mientras me tomaba de la mano. Quién iba a ser sino.


jueves, 23 de diciembre de 2010

Ho volgia di te

* è tutto come un incanto *

miércoles, 13 de octubre de 2010

Te cuento

Buenas noches, te digo, susurrando para no despertarte. Me quito los tacones y los dejo con cuidado junto al armario. Es tarde, muy tarde; la medianoche ya esta lejos a estas alturas. Voy al baño a tientas, sin luces que perturben la paz que se respira. A duras penas consigo distinguir mi reflejo en el espejo. Me quito el maquillaje y me mojo la cara con agua fría.
Con cuidado, levanto la sábana, te esquivo y me coloco, acurrucada junto a tu espalda. Siento tu calor, agradable en mis pies frios y tu respiración, agitada por un momento al intuirme, moviendome con el mayor sigilo que el alcohol permite. Apoyo la cabeza en la almohada, justo detrás de la tuya, huelo tu pelo y te cuento. Comienzo a contarte quién soy y cómo he llegado hasta este sitio. Te hablo de mis sueños, de mis locuras y de mis miedos. Te cuento lo que no puedo contarte con los ojos abiertos, con la luz del día. Te cuento, te cuento descubriéndote hasta el más oculto de mis rincones. Somos un equipo, dos piezas de un puzzle que encajan a la perfección, complementándose en un todo.
Las palabras salen solas de mi boca, con la poca conciencia que me queda. Mis labios se mueven solos, oponiendo resistencia poco a poco, hasta convertirse en un murmullo, hasta dormirme plácidamente, como si mis palabras fueran la mejor nana jamás cantada.

Sabes, las tostadas me saben mejor que nunca esta mañana.

viernes, 1 de octubre de 2010

Avellanas

La sensación de estar en medio de la nada, alejados de todo y de todos.
Por las noches, no se escuchaba mas que el cantar de los grillos y el soplar del viento entre las hojas de los árboles.
Una piscina de agua fría, sin ropa y con un chorro de agua caliente en la espalda.
El atardecer envueltos en una toalla, tiritando entre abrazos cálidos.
Higos y moras
Ducha caliente y cama enorme.
Invasión de camas y besos en la espalda.
Carne a la brasa en la oscuridad.
Paseos y ruidos extraños.
Salamandra sin cola y jabalí invisible.
Flotadores, miedo y comprensión.
Sol, mucho sol y pies cansados.
Lluvia con bolsas de plástico.
Puerto, mar y cine.
Suma y suma sin resta alguna.
Tú, sólo tú.

martes, 31 de agosto de 2010

Cabeza y corazón

- La cirujía ha ido bien...
- Enhorabuena...

- No puedo hacerlo... Tienes dudas.
- ¿Tú no?

- No.

- Qué...dulce...Yo...quiero pasar el resto de mi vida contigo, te amo. Es lo que siento ahora mismo, pero...no...sé...
- Esperaré a que lo sepas.
- No..no puedo saberlo..., nadie lo sabe.
- Yo sí.


"Yo sí"


martes, 10 de agosto de 2010

Frío

- Me gusta que haga frío, ¿y a tí?
- Frío no, ¿por qué?
- En invierno tiene que hacer frío, para que luego nos guste la primavera, verde y preciosa.
- Yo prefiero el verano, que hace calor.
- Es necesario que la vida tenga sus ciclos. Todo nace y todo muere.
- Todo no.
- ¿Tú conoces algo que dure siempre? Así es la vida, implacable, alegre y triste. Todo caduca con el tiempo. El amor tambien. La gasolina del coche, por ejemplo, si olvidas que se va a acabar te dejará tirado en medio del camino...


Yo te voy a querer siempre. Y si se acaba la gasolina, me muero.


sábado, 10 de julio de 2010

A la aventura

Me bajo aquí mismo sin saber donde, solo porque parece el centro. Busco mapas en las marquesinas de los autobuses para intentar no estar tan perdida. Voy preguntando a las camareras de los bares dónde estoy y como llego a otra parte. Subo más de trescientas cincuenta escaleras con la mochila al hombro. Me quemo por el sol. Busco conchas en la playa y salto las olas del mar. Fotografio catedrales, cócteles y a Irene en la plaza mayor. Me da miedo, pero disfruto. Me gusta sentir ese miedo que crea la confusión, la incertidumbre, la sorpresa de encontrar cosas nuevas.
Sin embargo, cuando tengo miedo, miedo de verdad, ese miedo que no es divertido, solo puedo ir a un sitio. Es al único sitio al que iría a ojos cerrados, sin necesidad de buscar nada que me indique el camino, porque lo conozco perfectamente. Es un lugar cálido y blandito, que me arropa como a una niña y me hace sonreir.
Supongo que ya sabrás donde está ese sitio. No te lo lleves.


viernes, 2 de julio de 2010

Punto y seguido.

Empezó como acabó, volvió a empezar como empezó y, como era de esperar, acabó igual que acabó....¿?Y volverá a empezar como empezó, como siempre empieza¿?

"NosLeimosLasCartasDeAmorGuardadasEnLaMiradaDeLosOjosQueAnsiososBuscanUnasManosQueApretar Nos SentíamosDemasiadoSolosParaContinuar ElTiempoApremiabaYNosRobabaLosBesos SubíAlDesvánDeLaAceptaciónYMeMarché,AunqueNoConLo Puesto TuTeFuisteDíasDespués HagamosDelOlvidoPrincipioFundamentalYBusquemosPazSinNecesitarnosMutuamente.HorasMuertasPasanPorElBalcónARitmoLentoMientrasLasNubesSeApoderanDelBrillanteSolAntiguo EnElFondoAnsiamosVolverAlBosqueDeÁrbolesBlancosVerdesOMarronesSegúnElDíaYAlMullidoSueloDeLaAlcoba
EstaHistoriaAcabaDondeEmpiezaUnPapelEnBlancoDondeAmbosPintamosPorIgual
EstaHistoriaEsUnContinuoPuntoYSeguidoParaDos.

TanSoloEsperoQueNoSeConvierta
EnPuntoYAparte."

lunes, 21 de junio de 2010

Sé yo mismo y no te arrepentirás....

"Báilame el agua.
Úntame de amor y otras fragancias de su jardín secreto.
Riégame de especias que dejen mi vida impregnada de tu olor.
Sácame de quicio.
Llévame a pasear atado con una correa que apriete demasiado.
Hazme sufrir.
Aviva las ascuas.
Ponme a secar como un trapo mojado.
No desates las cuerdas hasta que sea tarde.
Sírveme un vaso de agua ardiente y bendita que me queme por dentro, que no sea tuya ni mía, que sea de todos.
Líbrame de mi estigma.
Llámame tonto.
Sacrifica tu aureola.
Perdóname.
Olvida todo lo que haya podido decir hasta ahora.
No me arrastres.
No me asustes.
Vete lejos.
Pero no sueltes mi mano.
Empecemos de nuevo.
Sangra mi labio con sanguijuelas de colores.
Fuma un cigarro para mí.
Traga el humo.
Arréglalo y que no vuelva a estropearse.
Échalo fuera.
Crúzate conmigo en una autopista a cien por hora.
Sueña retorcido.
Sueña feliz, que yo me encargaré de tus enemigos.
Dame la llave de tus oídos.
Toca mis ojos abiertos.
Nota la textura del calor.
Hasta reventar.
Sé yo mismo y no te arrepentirás.
¿Por cuánto te vendes? Regálame a tus ídolos.
Yo te enviaré a los míos.
Píllate los dedos.
Los lameré hasta que no sepan a miel.
Hasta que no dejen de ser miel.
Sal, niega todo y después vuelve.
Te invito a un café.
Caliente claro.
Y sin azúcar. Sin aliento"
Bailame el agua, versión completa

lunes, 24 de mayo de 2010

Reflexión 4

"-No sabes lo que supone para mí que me digas esas cosas-le dije. Era un día cualquiera, no había sucedido nada fuera de lo normal. Había amanecido de nuevo. El sol brillaba con fuerza, pues era ya mediodía, aunque desde la ventana de su cuarto no se apreciara. Volví a abrir los ojos, sonriendo, con la seguridad de que seguía allí. Todavía dormía profundamente, tumbado boca abajo muy cerca del borde de la cama, con su carita de niño contra la almohada. Es sumamente agradable sentir el calor que su cuerpo deja en la cama, su olor en las sábanas.
Su presencia, su habitación, sus cosas, las ropas entrelazadas en el suelo, creaban un espacio de refugio, de paz. Era un escondite del mundo, donde no era consciente del paso de las horas. Era uno de los pocos sitios donde me sentía segura, uno de los pocos sitios en los que realmente quería estar. No había fronteras con su piel. Era tanta la complicidad y la entrega que lo veía como una prolongación de mi cuerpo. No había zonas prohibidas para los ojos ni para las manos.
Ahora ya ha despertado. Se esconde entre las sábanas lamentando que la noche haya terminado. Lo cierto es que a mi también me da pena. Me reuno con él bajo las sábanas y juntos nos olvidamos del mundo que nos rodea. No puede haber nadie más feliz..."



"Me dejaré llevar, a ningun lugar"

jueves, 6 de mayo de 2010

La clave está en la confianza

No podemos ceñirnos a experiencias pasadas (sobre todo a las malas) en nuestro avance por la vida. En inevitable que estas formen una parte inseparable de nuestra vida. Debemos aprender, a base de golpearnos contra la pared, a ser cautos y precavidos a la hora de elegir compañías. Este es el aporte principal que deben proporcionanos las malas experiencias pasadas. Sin embargo, nunca debemos perder la capacidad de confiar en las personas ya que debemos mostrarnos seguros de nosotros mismos y considerar que hemos aprendido la lección pasada y que esta vez hemos elegido bien y no van a clavarnos el puñal por la espalda. Es cierto que hay personas que saben camuflar muy bien su personalidad perversa y retorcida bajo una fachada de aparente bondad y disposición. Tan grande es el engaño que la puñalada es totalmente inesperada. A mi me ha pasado veces y más veces. Sin embargo me resisto a dejar de confiar en la gente y a dejar de tener fe en ellas. Hay personas que son realmente íntegras, honradas y sobre todo, llenas de buenas intenciones. La clave está en saber distinguirlas del resto (o en saber distinguir a los malos de los buenos, si se es más optimista que yo :)).

La confianza es fundamental para saber de quién rodearse, para saber a quién permitirle que penetre en el conocimiento de nuestra esencia más pura, de lo que realmente somos. No podemos ir por ahí desconfiando de los demás sin dar siquiera una opción al cometimiento de algún error que sustente dicho reproche.


Confía en mí, porque yo soy de las buenas :)

viernes, 23 de abril de 2010

Pinturas de colores

Será lo que deba ser, escuche alguna vez,
Y el tiempo dirá... si te veré.
Si alguna noche de invierno, tu piel se entibie junto a la mía
Si alguna tarde de estas, podré ser la visita esperada, que aguarda en tu puerta.
Nada esta dicho aun... nada.
Tal vez tus manos sean las que encajan en las mías.
Tal vez tus caricias son las que necesitan mi alma...
Nada te pido, nada le exijo a esta vida,
sólo que quizás nos regale el tiempo, ese necesario
para que nuestras miradas se junten, bajo un atardecer,
y podamos decir, aquello que necesitamos,
aquello que extrañamos,
El amor de alguien, la compañía sentida,
y el tiempo dirá si eres mi destino...



"Let's waste time, chasing cars, arround our heads"


d·_·b Al respirar de Vetusta Morla


Dibuja conmigo

miércoles, 31 de marzo de 2010

Silencio, reflexiones y tú

Todo parece buscar al silencio. Apenas escucho a mi compañera hablando y riendo en la última habitación del pasillo. Casualmente, la televisión del vecino está hoy con el volumen más bajo de lo habitual, ya que no puedo averiguar, como otras noches, qué canal están viendo.

La calle está calmada, tan solo se escucha alguna voz aislada a lo lejos, y el sonido de algun coche perdido que pasa.

La luz de la farola tintinea constántemente, luchando contra la oscuridad de la noche.

He apagado la televisión tras pasar revista de los canales. He quitado la música. Yo también parezco buscar hoy el silencio que la noche por sí sola, especialmente hoy, ya facilita.

Ensimismada, rebusco en cajones y organizo mi propia historia. No puedo permitir que se me escape ningún detalle, por pequeño que sea. Sintetizo la información recién adquirida, pues con tanto ajetreo y movimiento no he tenido tiempo. Adoro que tus puertas se abran ante mi, permitiéndome avanzar cada vez más en la aventura de conocerte. Me entusiasma sentir mis propios pasos, retumbando hacia el horizonte azul, cada vez con menos miedo. Paulatinamente va reduciéndose el tambaleo cuando apoyo mi peso en ellos y siento el suelo firme bajo mis pies. Me siento orgullosa de haber rechazado una mano ajena por intentar conseguir soportar yo sola mi propio peso. Me acuerdo de Ángeles, y de la sonrisa que iluminaba su mirada cuando nos ha visto aparecer a Eva y a mí en la minúscula habitación de su residencia. Me acuerdo de sus manos arrugadas pasando las hojas de un álbum de fotos, recorriendo su vida y compartiéndolo con nosotras. Es realmente gratificante sentir que alegras un poco la vida de alguien.

Ahora, ya hay mas ruido en la calle. El camión de la basura está recogiendo los contenedores y acaba de pasar un grupo de gente dando voces justo por debajo de mi ventana. Mi compañera acaba de meterse a la ducha, como acostumbra a hacer dos veces al dia todos los dias.

Visualizo ahora una imagen tuya, la que ayer retuvo mi hipocampo asociada a una emoción, una emoción indescriptible. Mi cabeza sobre tus rodillas. Tu mirada de niño fijándose en mis ojos. Tus bellas manitas acariciando mi pelo. Tus labios susurrando una canción. Es lo único que añoro de esta tranquila y silenciosa noche.



"Meto en un saco tus besitos y los mios, cien mil arrebatos, tu aroma de niño..."

lunes, 29 de marzo de 2010

Mi casa está donde estas tú

Es algo extraño, pero poco a poco se está convirtiendo en algo habitual, algo que siento cada vez más a menudo. Es inevitable e incontrolable.

Los días van pasando y cada vez me acostumbro más a vivir lejos de casa. Hace ya dos años que comencé una etapa nueva, una etapa que para bien o para mal, poco tiene que ver con todas las anteriores. Al principio me costaba, me costaba incluso mucho el levantarme cada mañana en mi propia habitación, con la nevera justo en frente de la cama. Echaba de menos el sol entrando por mi ventana cada tarde. Me sentía angustiada por la lejanía de mi casa, mi familia y mis pequeñas cositas guapas que tengo por amigas.

Sin embargo, todo aquello era cuestión de tiempo y de adaptación. Ahora me siento como en casa, sobre todo desde que "le" conocí. Esta nueva sensación (aunque cada vez menos nueva y más habitual) es igual de incontrolable que la anterior. Sigo acordándome y añorando a las pocas personas que han sido importantes para mí hasta este momento, pero ya no con esa angustia ni con esas ansias de volver.

Ahora me siento autosuficiente, capaz de vivir por mi misma. Obviamente mis recuerdos forman parte de mí, y siento y seguiré sintiendo un enorme afecto hacia aquellas personitas que hicieron que mi vida fuera feliz.

Sin embargo, el hecho de que sienta que mi nuevo hogar habitual es este, está muy condicionado al hecho de que hace ya más de un año, alguien tan especial como sólo es él entró en mi vida. Desde entonces está conmigo, siempre, en mis recuerdos más recientes, en mi cama, en mis pensamientos y en mi maleta cada vez que me voy y cada vez vuelvo. Está en todas partes y no hay forma de evitarlo. Posiblemente iría con él a cualquier parte sin preguntarme siquiera dónde, tan solo con la seguridad de que él me acompaña.

"Mi casa está donde estas tú"